Home »

La empresa ha logrado un contrato de pintura por dos millones de euros

Cuatro años después de iniciadas las gestiones para abrirse paso en el sector naval brasileño, Galictio ha logrado su objetivo. La empresa acaba de firmar un contrato con el astillero Atlántico Sul -el mayor del hemisferio sur- para el pintado de los tanques de lastre de un superpetrolero. El encargo está valorado en dos millones de euros y será decisivo para el asentamiento de Galictio en el país.
Isidro Silveira, gerente de la empresa, explicó que supondrá el primer paso y será «la prueba de competitividad y de calidad» que determinará la continuidad de la firma en Brasil. El astillero Atlántico Sul está ejecutando actualmente la fabricación de ocho superpetroleros, dos de los cuales ya han sido entregados. Galictio intervendrá en el tercero, pero su intención es la de continuar prestando los mismos servicios en el resto de los navíos, cuya construcción se desarrollará hasta el año 2022.
La compañía enviará a 13 trabajadores, de su división de grandes proyectos, ubicada en Asturias, a Brasil, en donde en una primera fase formarán a 40 operarios del país. Las autoridades brasileñas determinan que únicamente el 20 % de la producción realizada en su territorio esté ejecutada por personal foráneo, por lo que en la segunda fase solo habrá unos 8 operarios de la firma gallega.
Tras la firma del encargo, los trabajos en el país darán comienzo el día 15 del próximo mes de febrero, y se prolongarán durante los siguientes siete meses. En total, los operarios pintarán unos 60.000 mil metros en los tanques del citado navío.
Para Galictio, la entrada en el exigente mercado brasileño es una oportunidad de generación de ingresos y de carga de trabajo, ya que el naval del país se encuentra en pleno proceso de expansión y cuenta con grandes expectativas de crecimiento, al hilo del descubrimiento de nuevos yacimientos de petróleo en aguas ultraprofundas.
Aunque inicialmente los primeros trámites de Galictio en Brasil fueron encaminados a impulsar la construcción de un astillero de reparación de buques en el puerto de Suapes, posteriormente este proyecto se quedó congelado, y la búsqueda de trabajo se centró en el área de nuevas construcciones.